Celebra el Barsa doblete con su gente

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Barcelona, España (30 abril 2018).- El Barcelona celebró el octavo doblete de su historia con el tradicional recorrido urbano por las calles de la ciudad, en un festejo que congregó, durante dos horas, a decenas de miles de aficionados culés.


Encima de un autobús descapotable de dos pisos, presidido en su parte superior por una réplica de ambos trofeos, y escoltada por la Unidad Montada de la Guardia Urbana, partía la plantilla blaugrana del World Trade Center del Puerto de Barcelona.

El club corrigió el 'olvido' que tuvo ayer, al no incluir a Gerard Deulofeu, Javier Mascherano y Arda Turan en la camiseta conmemorativa del título de Liga 2017-18 que el equipo lució tras ganar en Riazor. Hoy los nombres de estos tres jugadores, que empezaron la temporada en el Barsa antes de salir en el mercado de invierno, estaban impresos en el dorso de la elástica que lucieron los campeones.

Tampoco estaba en esa camiseta Carles Aleñá, al no pertenecer aun al primer equipo ni haber disputado ni un solo minuto en la Liga. Sin embargo, el canterano, que participó en la Copa, sí que estuvo en persona, como un jugador más, en las celebración de hoy.

Fue un recorrido un poco más comedido que en otras ocasiones. No corrió el alcohol desde el inicio ni hubo mucha fiesta en el autobús, aunque algunos alucinaban con lo que estaban viviendo, sobre todo los nuevos, como Philippe Coutinho, Ousmane Dembélé o Yerry Mina, sorprendentemente tímidos para la ocasión. Y cómo no, Gerard Piqué, el gran animador de la plantilla en este tipo de eventos.

Esta vez, la cerveza cedió el protagonismo a los teléfonos móviles, que los futbolistas utilizaron con avidez para grabar vídeos de los mejores momentos o hacerse selfies que de forma automática subían a sus redes sociales.

No fue el caso de Andrés Iniesta, que durante muchos momentos se aisló de la fiesta tecnológica que habían montado sus compañeros para saborear, a su manera, su última celebración como blaugrana.

También optó una celebración más comedida el entrenador Ernesto Valverde, quien como siempre pareció sentirse más cómodo en un segundo plano y cedió el protagonismo a sus jugadores, y también la estrella del equipo, Leo Messi, que lo miraba todo desde arriba sonriente pero sin festejarlo con los excesos de otras veces.

Los miles de aficionados, ataviados con banderas catalanas iban incrementado su presencia a medida que el autobús se alejaba del litoral y se adentraba por las calles de la ciudad. Y poco a poco, los jugadores se empezaron a animar.

Sergi Roberto, envuelto en una bandera catalana, era de los más activos a la hora de interactuar con los seguidores culés, la mayoría de ellos apostados a ambos lados del autobús, pero también muchos asomados desde sus balcones intentando tener una vista aérea menos cercana pero mucho más nítidas de sus ídolos.

En la segunda mitad del recorrido, Gerard Piqué tomó el mando de la celebración y, tras hacer de cámara de televisión improvisado, empezó un guerra de cerveza que se cobró una primera víctima en Coutinho, que luego siguió André Gomes y que acabó salpicando a Iniesta y también al propio Valverde.

Fuente: Cancha.com

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