¿El último grito?... del priismo

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Por Marco Antonio Cortez Navarrete

Como México no hay dos, bien dice la canción interpretada por Vicente Fernández y que fue lanzada al público amante de la música mexicana en 1990.

Estas cinco palabras adquieren actualmente una dimensión que nadie, ni el mismísimo M. Night Shyamalan, director del filme “El sexto sentido”, pudo imaginarse.

El Grito de Dolores, considerado como el acto con que dio inicio la Guerra de Independencia, un 16 de septiembre de 1810, se llevará a cabo –como es tradición- este 2018, por un lado, desde el balcón presidencial del palacio nacional y por otros, desde las respectivas sedes de los gobiernos estatales a lo largo y ancho del país.

El primero, desde luego el de mayor trascendencia, estará a cargo del jefe del ejecutivo nacional, Lic. Enrique Peña Nieto y en los demás casos de los titulares de los poderes ejecutivos.

Es así como aquí, en suelo yucateco, el Lic. Rolando Zapata Bello presidirá lo que será la última ceremonia correspondiente a su cargo, acompañado, como siempre de otras autoridades civiles y militares e invitados especiales.

Muchos, incluido un servidor, claro está, nos preguntamos ¿si éste será el último Grito de Independencia, a cargo de gobernante (en el caso de Yucatán), y de un presidente de la república, emanados de las filas del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI)?

La aplanadora que pasó sobre el PRI, PAN y demás partidos el 1 de julio pasado nos hace pensar ¿Cuándo, otro presidente priista tendrá a su cargo el grito de ¡Viva México!?...para muchos la era del tricolor es historia, incluso para el jefe del ejecutivo nacional saliente quien habló acerca de “la necesidad del cambio de nombre y esencia de su partido”.

Este tsunami nacional, obviamente, pegó, y con mucha fuerza en tierras yucatecas, pese a que la diferencia de votos entre los principales candidatos de la contienda no fue muy amplia, el efecto nacional se dejó sentir y por lo pronto, en el horizonte, se vislumbran seis ceremonias, o tal vez más, a cargo de gobernantes que no sean del PRI; ¿acaso, estaremos viendo en el futuro a un titular de Morena ondeando el lábaro patrio desde el balcón del palacio de gobierno del estado de Yucatán?

Pero, este, finalmente, es un análisis de lo que podría suceder, políticamente hablando, bien dijimos al inicio que, como México no hay dos, y tomando en consideración al sistema político, todo es posible, incluyendo el resurgimiento de entre las cenizas del partido tricolor, ¿o es acaso que ya resurgió, y aun no nos damos cuenta del todo?

Bien decía el escritor peruano Mario Vargas Llosa, en aquel debate realizado 1 de septiembre de 1990 con Enrique Krauze y Octavio Paz, entre otros, “México es la dictadura perfecta, no la URSS, ni Fidel Castro, la dictadura perfecta es México”.


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