Empeora salud del candidato brasileño Jair Bolsonaro tras atentado

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El candidato presidencial de derecha y líder en las encuestas para las elecciones de octubre en Brasil, Jair Bolsonaro, llegó “casi muerto” al hospital tras ser alcanzado en “hígado, pulmón e intestino” por una puñalada sufrida durante un acto de campaña, reveló su hijo.

“Infelizmente fue más grave de lo que esperábamos. La perforación afectó parte del hígado, del pulmón y del intestino. Perdió mucha sangre, llegó al hospital con presión 10/3, casi muerto…”, dijo Flavio Bolsonaro.

“Su estado ahora parece estabilizado. ¡Oren, por favor!”, agregó en un mensaje en su cuenta de Twitter.

Vídeos divulgados por la televisión brasileña muestran el momento del ataque, en el que Bolsonaro, a hombros mientras hace campaña en la ciudad de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais, es alcanzado por un cuchillo de gran tamaño antes de retorcerse de dolor y ser llevado de urgencia al hospital para ser operado del hígado.

El atacante, un hombre de 40 años identificado como Adelio Bispo de Oliveira, nacido en Minas Gerais y cuyas razones para cometer el ataque no fueron reveladas, fue detenido por la policía en el mismo lugar y mientras estaba siendo apaleado por simpatizantes de Bolsonaro.

El atentado se produce cuando falta un mes y un día para la primera ronda de las elecciones de octubre, previstas para el día 7, y cuando Bolsonaro lidera las encuestas con el 22 por ciento después de que Luiz Inácio Lula da Silva fuera inhabilitado.

Jair Bolsonaro, el candidato que detesta a los negros, mujeres y homosexuales

Por el momento, el 9 por ciento de los brasileños votaría en las próximas elecciones presidenciales por Jair Bolsonaro, un exparacaidista de 62 años del Ejército.

Bolsonaro fue capitán del Octavo Grupo de Artillería de Campaña y alguna vez escribió un artículo reclamando por los bajos salarios en las fuerzas armadas. Por su texto, fue detenido por insubordinación, siendo absuelto dos años después. En ese momento terminó su carrera castrense y se inició en la política.

En 1991 llegó al Congreso Federal como diputado, cargo que mantiene actualmente luego de varias reelecciones. Bolsonaro ha pasado por el Partido Demócrata Cristiano, por el Partido Progresista de Brasil, por el Partido Laborista de Brasil, por el Partido Social Cristiano y actualmente forma parte del Partido Ecológico Nacional.

Antes de 2014, Jair Bolsonaro solo era una figura mediática y conocida por sus escándalos, sin embargo aún no tenía suficiente peso político. Gracias a los escándalos de corrupción de sus rivales, Bolsonaro tomó fuerza, convirtiéndose en el político más popular del estado de Río de Janeiro, con 464 mil votos, que representan el 6 por ciento del electorado brasileño.

“Factores como las diversas delaciones y los arrestos, entre otros episodios del Lava Jato, junto con el proceso de impeachment que terminó con la destitución de la presidente Dilma Rousseff, no sólo generaron inestabilidad económica y política, sino también una gran desconfianza hacia la clase política”, comentó Sandra Avi dos Santos, investigadora del Centro de Estudios sobre Comportamiento Político, Opinión Pública y Elecciones en América Latina, de la Universidad Federal de Paraná.

“La mayor fortaleza de su candidatura es ser considerado por parte del electorado como alguien diferente. A pesar de sus controversias, ‘es distinto de los que ya están’. De todos modos, esto solo no alcanza para ganar una elección”, agregó la investigadora.

Bolsonaro tiene miles de seguidores e incluso es admirado como si fuera un ídolo deportivo.

“Dios no tiene ese historial de Estado laico, no. El Estado es cristiano y la minoría que está en contra, que se cambie. Las minorías tienen que inclinarse hacia las mayorías”, dijo Bolsonaro en un discurso en febrero pasado.

Un parte de la sociedad brasileña preserva códigos culturales de las sociedades jerárquicas del siglo XIX y repudia la horizontalidad de nuestro siglo, como el respeto a la diversidad; hacia mujeres, homosexuales, negros e indígenas.

Sobre la dictadura militar que imperó en Brasil de 1964 a 1985, Bolsonaro dijo en alguna ocasión que esa fue “una época maravillosa”, pero su error fue “torturar y no matar”.

“Una parte de la fama de Bolsonaro proviene de su prédica conservadora en contra del movimiento LGTB y de sus críticas al feminismo. Otra parte, de su antipetismo, de la defensa del régimen militar y de su propuesta de establecer penas más duras para los crímenes comunes. Una porción del electorado responde positivamente a esta visión”, comentó Mauricio Michel Rebello, profesor de ciencia política en la Universidad Federal de la Frontera Sur.

“Sería incapaz de amar a un hijo homosexual y prefería que muera en un accidente a que aparezca con un hombre con bigote por ahí”, dijo Bolsonaro en junio de 2011 en entrevista para la revista Playboy.

En un documental de la actriz Ellen Page, activista feminista, Jair Bolsonaro le dijo: “Cuando era joven había pocos homosexuales. Con el paso del tiempo, por los hábitos liberales, por las drogas y porque las mujeres empezaron a trabajar, aumentó el número”.

En abril de 2017, Bolsonaro en un discurso en el Club Hebraica de Río, dijo: “Tengo cinco hijos. Cuatro son hombres, pero en el quinto me dio una debilidad y vino una mujer”. Ese mismo día también señaló: “Los afrodescendientes no hacen nada, creo que ni como reproductores sirven más”.

“Trump es un ejemplo para mí. Soy consciente de la distancia que hay entre Trump y yo, pero si existe la posibilidad pretendo acercarme a él por el bien de Brasil y de Estados Unidos”, dijo Bolsonaro recientemente.

No obstante, algunos analistas aseguran que la gente no lo sigue por lo que dice, sino por lo que representa: ser ‘antiestablishment’. Asimismo, aseguran que no ganaría en unas hipotéticas elecciones.

“La ciencia política ha demostrado que los electores aprenden durante las campañas políticas. Algunas declaraciones, como el elogio a la tortura y la incitación a la violencia contra la mujer, van a ser explotadas durante la campaña, lo que puede provocar una caída en su popularidad. El elector brasileño es muy diverso, pero la mayoría no es extremista, así que si Bolsonaro no modifica su comportamiento perderá muchos votantes”, aseguró Maurício Michel Rebello, profesor de ciencia política.

Con información de Infobae

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