Michael Schumacher y cinco años de incertidumbre

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Un lustro puede ser mucho o poco, dependiendo de la perspectiva y la noción del tiempo que tenga cada persona. Hace cinco años, el piloto británico Lewis Hamilton apenas había conquistado uno de sus cinco títulos mundiales en la Fórmula 1; y también hace 260 semanas que el alemán Michael Schumacher, máximo campeón en el Gran Circo, con siete estrellas, sufrió un terrible accidente mientras esquiaba con su hijo Mick, entonces de 14 años, en los Alpes franceses.

El 29 de diciembre de 2013, Schumi se cayó mientras esquiaba. Su cabeza golpeó con una roca y el casco que llevaba puesto se partió a la mitad debido al impacto tan fuerte; situación que le provocó lesiones cerebrales de las cuales no se ha recuperado por completo. Tras el accidente, el originario de Hermülheim fue trasladado al hospital de Moutiers, en Francia.

Cuatro años antes de ese accidente, el 11 de febrero de 2009, el teutón sufrió otro en Murcia, mientras viajaba en moto. Se le diagnosticaron varias lesiones en el cuello, una muñeca y el tórax, pero no pasó a mayores. En aquel momento, Schumacher vivía alejado de las pistas, pues había anunciado su retiro de la máxima categoría del automovilismo en 2006, aunque regresó para
la temporada 2010.

Sin embargo, lo que ocurrió el último domingo de 2013 cambió la vida del heptacampeón mundial, quien en ese momento tenía un año de haberse retirado. En un principio se reportó que el accidente no era de consideración, pero horas después se señaló que el traumatismo craneal del Káiser era de carácter grave y su pronóstico comprometido.

El Dato: Schumi ganó 13 de 18 carreras en la temporada 2004, 72%, el mayor porcentaje de un piloto de F1 desde 1952, cuando Alberto Ascari triunfó con 75%.
Cinco días después del trágico accidente, el exvolante de Ferrari cumplió 45 primaveras, pero no las pudo celebrar, porque desde el desafortunado suceso se encontraba en estado de coma, del cual despertó en junio de 2014. Sabine Kehm, portavoz de la familia, informó que el destacado exdeportista ya podía escuchar y respondía al tacto. En septiembre de aquel año, su familia envió el último parte oficial hasta la fecha: “Schumacher ha logrado avances en las últimas semanas y meses, pero aún le queda un largo y duro camino por delante”, señalaba el breve mensaje.

Jean Todt, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), reveló el pasado 6 de diciembre que vio el Gran Premio de Brasil (el 11 de noviembre) junto al expiloto alemán. “Suelo ser muy cauteloso con estas cosas, pero sí, vi el GP de Brasil con Michael, en Suiza”, reveló el directivo de 72 años en entrevista con la revista Auto Bild.

Por su parte, Toto Wolff, director de la escudería Mercedes, expresó que todos en el equipo extrañan a Michael, a quien calificó como el mejor piloto de la historia. “Todos le echamos mucho de menos, como asesor y como mentor. Todos pensamos en él constantemente. Para mí es el mejor piloto de todos los tiempos”, subrayó en entrevista con Bild am Sonntag.

Estos últimos cinco años, Schumi ha estado junto a su mujer en su casa, que fue adaptada para que el personal lo atienda correctamente y esté pendiente de él prácticamente todo el tiempo. Según datos de Forbes, la familia gasta 62 millones, 600 mil dólares a la semana.

Michael Schumacher ganó sus primeros dos títulos de Fórmula 1 en 1994 y 1995, cuando militaba en la escudería Benetton, la cual fue vendida en 2001 a
Renault. Sus otros cinco cetros los ganó en temporadas consecutivas, de 2000 a 2004, cuando ya estaba en Ferrari, equipo en el que tuvo dos etapas: la primera, de 1996 a 2006, y la última, de 2010 a 2012.

Fuente: La Razón

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