Un misterioso consorcio que quiere hacerse con el Mundial de Clubes

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La cantidad tan elevada asombró a las personas en el salón.

En marzo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo a su consejo de directivos que un fondo de inversionistas del Medio Oriente y de Asia quería pagar cerca de 25.000 millones de dólares para comprar una versión expandida del Mundial de Clubes de la FIFA, así como los derechos de una liga global de selecciones nacionales que se había propuesto con anterioridad.

Según varias personas que tienen conocimiento directo sobre la reunión —la cual se llevó a cabo en Bogotá—, los detalles de la oferta fueron escasos. Infantino no reveló la identidad de los inversionistas al Consejo de la FIFA, aunque mencionó que el grupo quería una decisión rápida a su oferta.

Un acuerdo de ese calibre no tendría precedentes. La FIFA nunca ha vendido el control de sus eventos al mejor postor y nunca a un fondo de inversión.

El consejo rechazó la solicitud de Infantino de seguir adelante con la propuesta, con el argumento de que necesitaba más información. Sin embargo, el hecho de que el presidente de la FIFA siquiera hubiera puesto sobre la mesa ese tipo de propuesta ilustra el periodo de incertidumbre en el que se encuentra el fútbol mundial en la actualidad. Los mejores clubes del deporte, sus principales figuras y los inversionistas adinerados se baten en duelo los unos contra los otros para intentar desenterrar nuevas formas de capitalizar en el deporte más popular del mundo.

Vender las competencias a terceros también representaría un giro importante en el modelo de negocio de la FIFA, cuyos ingresos dependen de la venta de boletos, patrocinios y derechos de transmisión. De haber avanzado la propuesta que recibió Infantino, el consorcio incluso habría decidido dónde se celebrarían las nuevas competencias.

La propuesta podría ayudar a Infantino, quien fue elegido presidente en 2016, en su búsqueda por aumentar las ganancias y restaurar los ingresos de la FIFA, los cuales se vieron perjudicados debido a un enorme escándalo de corrupción en 2015. Infantino también quiere cumplir la promesa de un aumento cuádruple en los fondos de desarrollo para las 211 federaciones que forman parte de la FIFA. El próximo año Infantino podría ser reelegido.

Sin embargo, muchos miembros presentes en la reunión de Bogotá se sintieron frustrados por la falta de honestidad del suizo durante el encuentro en el Centro de Convenciones Ágora Bogotá, según personas que hablaron bajo la condición de mantener su anonimato, por la naturaleza confidencial de la reunión. Infantino señaló que se había comprometido a un acuerdo de confidencialidad, pero quería el permiso del consejo para seguir adelante y completar la transacción con el grupo misterioso.

La FIFA se rehusó a dar comentarios al Times.

Aunque se conocen pocos detalles sobre el acuerdo potencial, se sabe que este duraría hasta tres ediciones de los torneos. Según personas con conocimiento de lo ocurrido en la reunión, la propuesta prevé llevar la copa de clubes a China y Arabia Saudita.

La oferta buscaría expandir el Mundial de Clubes, en el cual actualmente participan cada año siete clubes campeones de sus torneos regionales. En el informe, se detallaron los planes para un torneo de clubes que se celebraría cada cuatro años, de forma similar al Mundial de la FIFA, y que tendría como mínimo doce equipos de Europa, la zona donde participan los equipos más populares y ricos del mundo. Esto fue en parte lo que motivó a los representantes europeos del consejo a resistirse, pues podría significar una competencia con la Liga de Campeones; un grupo de miembros africanos del consejo también se abstuvo de dar su apoyo porque se sintieron frustrados de que la FIFA no haya brindado más respaldo a la candidatura de Marruecos para el Mundial de 2026.

El documento no hacía ninguna referencia a los 25.000 millones de dólares que ofrecían los inversionistas. Infantino dio esa información verbalmente.

En una conferencia de prensa posterior a la reunión, Infantino, sin comentar sobre las conversaciones con el consorcio, mencionó que continuarían las discusiones sobre el futuro de las competencias de clubes de la FIFA y se abordarían en junio durante la siguiente reunión del consejo, a celebrarse en Moscú.

Las ligas y los clubes europeos se quejaron ante la FIFA y la UEFA antes de la reunión de marzo sobre lo que perciben como una falta de transparencia y consulta respecto de los planes que afectarían de forma directa sus operaciones.

“Cuando la FIFA presenta una ‘solución’ como un hecho consumado y asegura que es una consulta, desafía todas las definiciones de las buenas prácticas y la buena gestión”, escribió Richard Scudamore, el presidente ejecutivo de la Liga Premier de Inglaterra, a Infantino el 9 de marzo, después de tener conocimiento de que el Consejo de la FIFA podría votar por la expansión de la Copa Mundial de Clubes. Scudamore también es presidente del Foro Mundial de Ligas, un consorcio que representa a las mejores ligas de cuatro continentes.

Fuente: NYT

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