Una amenaza salvaje ahuyenta a los turistas del castillo de Drácula

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Un cartel advierte a los pies del castillo de Drácula, en Rumanía, del peligro de subir los 1.480 escalones que llevan hasta sus puertas. Una criatura que merodea en la zona ha puesto sobre aviso a los vecinos y visitantes, mientras la Gendarmería patrulla la zona. No es un vampiro ni otro personaje oscuro, sino un residente habitual de los montes Cárpatos: los osos pardos.

La presencia de una familia de osos ha obligado a las autoridades rumanas a cerrar temporalmente el acceso a la fortaleza de Poenari, construida en el siglo XIII y usada como residencia en el XV por el príncipe Vlad Tepes, en el que se inspiró el escritor irlandés Bram Stoker para crear al personaje del Conde Drácula. El pasado 18 de mayo, un grupo de niños que había ido al castillo en una excursión escolar se topó de frente con una osa y sus tres oseznos. La policía tuvo que acudir en su auxilio para que el grupo, acompañado de algunos profesores y padres, pudiera volver seguro hasta el autobús de la escuela, según reportaron medios locales.

Dos días después del incidente, la prefectura de Arges, donde está el castillo, decidió cerrar al público la zona y propuso capturar a la familia de osos para llevarla a una reserva natural o a un zoológico. Los osos pardos son una especie protegida, ya que en los montes Cárpatos de Rumanía viven alrededor de 6.000 ejemplares, que representan el 60% de estos animales en Europa y el 3% en el mundo. Las hembras de esta especie llegan a pesar unos 200 kilos y los machos, más de 350. Según una portavoz de la Gendarmería rumana, el problema ha sido que algunos comerciantes y turistas dejan comida para que coman los osos, lo que ha provocado que se acerquen a las aldeas y caminos turísticos.

Este jueves, la osa que paseaba por los Alpes de Transilvania y dos de sus crías han sido finalmente capturadas, de acuerdo con información de France Presse. El viernes se ha celebrado una reunión de urgencia entre autoridades locales para decidir la suerte de los animales.

Dos días después del incidente, la prefectura de Arges, donde está el castillo, decidió cerrar al público la zona y propuso capturar a la familia de osos para llevarla a una reserva natural o a un zoológico. Los osos pardos son una especie protegida, ya que en los montes Cárpatos de Rumanía viven alrededor de 6.000 ejemplares, que representan el 60% de estos animales en Europa y el 3% en el mundo. Las hembras de esta especie llegan a pesar unos 200 kilos y los machos, más de 350. Según una portavoz de la Gendarmería rumana, el problema ha sido que algunos comerciantes y turistas dejan comida para que coman los osos, lo que ha provocado que se acerquen a las aldeas y caminos turísticos.

Este jueves, la osa que paseaba por los Alpes de Transilvania y dos de sus crías han sido finalmente capturadas, de acuerdo con información de France Presse. El viernes se ha celebrado una reunión de urgencia entre autoridades locales para decidir la suerte de los animales.

Fuente: El País.