Verstappen, Raikkonen y Vettel al podio del GP de Austria; gran carrera de Checo Pérez, llega séptimo

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Max Verstappen se lleva el GP de Austria ante la debacle del equipo Mercedes, que sumó abandonos tanto de Valtteri Bottas como de Lewis Hamilton. Ferrari completa el podio y Sebastian Vettel recupera la primera posición del Mundial de Pilotos.

En la parrilla de salida, Valtteri Bottas ocupaba la Pole Position con Lewis Hamilton a su lado en la primera fila de la parrilla. Justo detrás tenían al Ferrari de Kimi Räikkönen. Sebastian Vettel clasificó tercero, pero el sábado los comisarios le impusieron una sanción de tres posiciones por obstaculizar a Carlos Sainz en la Q2. El alemán quedó relegado a la sexta plaza, justo detrás de un sorprendente Romain Grosjean y por delante de Daniel Ricciardo. Carlos Sainz salía noveno.

En la elección de neumáticos, pocas sorpresas. Los Mercedes y los Red Bull estaban obligados a empezar con el compuesto superblando, no así los Ferrari, que iban con ultrablandos. Fuera de la décima posición, la elección predilecta fue la de color rojo. Sólo Lance Stroll y Marcus Ericsson rompieron la unanimidad. El canadiense de Williams se decantó por el ultrablando. El sueco de Sauber, por el blando.

Salida. Valtteri Bottas salió mal y perdió metros. Lewis Hamilton lo hizo mejor y Kimi Räikkönen se coló entre los dos Mercedes. Los tres coches llegaron en paralelo a la primera curva. Hamilton hizo valer la línea interior y tomó la primera posición. Räikkönen se fue largo por la escapatoria, pero emergió en segundo lugar. Bottas, ahogado, fue el más precavido y Max Verstappen le arrebató la tercera posición.

La lucha se trasladó a la Curva 3. Räikkönen aprovechó la superioridad en tracción del neumático ultrablando y se volvió a emparejar con Hamilton. El Mercedes se aferró a la línea interior y obligó al Ferrari a comprometerse por la exterior. Räikkönen apuró demasiado en busca de un adelantamiento imposible, tanto que bloqueó y se fue largo por la escapatoria exterior. Lewis mantenía la primera posición.

Verstappen y Bottas fueron espectadores de lujo del error de Räikkönen. Los dos trazaron bien. El Red Bull le recuperó metros en la recta hasta la Curva 4, pero el Ferrari se cerró hacia el interior y le obligó a levantar el pie, con lo cual perdió inercia. Eso lo aprovechó Valtteri, que pescó en río revuelto. Se fue al exterior y adelantó a sus dos rivales por velocidad punta. Verstappen atacó a Räikkönen y también le rebasó, en su caso en la Curva 7. El holandés tocó el neumático trasero izquierdo del finlandés, que contravolanteó para mantener el control. El Red Bull aprovechó esos segundos de inseguridad para dejar atrás al Ferrari. Los comisarios tomaron nota del incidente, pero no abrieron investigación.

Sebastian Vettel era octavo, pero en dos vueltas superó a Kevin Magnussen y a Romain Grosjean. Carlos Sainz cayó tres puestos y era duodécimo. Stoffel Vandoorne hizo una vista imprevista al Pit-Lane tras romper el alerón delantero en un toque con Pierre Gasly en la Curva 3.

En la Vuelta 14 ocurrió el incidente que condicionó el resto de la carrera: el abandono de Valtteri Bottas, que provocó un coche de seguridad que propició la debacle de Lewis Hamilton. Bottas perdió presión hidráulica y aparcó una escapatoria. Dirección de Carrera desplegó un VSC para facilitar la intervención de los comisarios.

Los Red Bull y los Ferrari atinaron y llamaron a boxes a sus pilotos, no así Mercedes, que dejó en pista a Hamilton. La notificación del coche de seguridad virtual llegó cuando el británico estaba en el último sector y no pudieron reaccionar a tiempo. En consecuencia, Daniel Ricciardo, Kimi Räikkönen, Max Verstappen y Sebastian Vettel se beneficiaron de un pit-stop en condiciones de bandera amarilla. Lewis Hamilton tendría que parar en bandera verde, lo que le supondría una pérdida de tiempo que podía ser fatal.

En la vuelta 20, Daniel Ricciardo superó a Kimi Räikkönen para situarse tercero. Mientras tanto, en Mercedes tomaban consciencia del error que acababan de cometer. Admitieron su fallo y le pidieron a Hamilton que encontrase otros seis segundos para mantener el liderato. Las noticias enfadaron al tetracampeón, que no entendía cómo había podido pasar. James Vowles, ingeniero jefe del equipo, intervino en la radio para calmarlo.

Hamilton perdió la primera posición en la vuelta 25, cuando hizo su parada. Hizo buenos los temores de sus ingenieros. Los mecánicos estuvieron perfectos, pero el lastre de parar en bandera verde era sencillamente insalvable. Se reincorporó cuarto, justo entre el Ferrari de Kimi Räikkönen y el de Sebastian Vettel. Max Verstappen era el nuevo líder seguido de su compañero Daniel Ricciardo. Doblete de Red Bull.

Si Austria hubiera sido una carrera normal, todo habría acabado aquí. Pero no fue así. La variable con la que nadie contaba era la degradación de los neumáticos, que fue más acusada de lo previsto y provocó blistering en varios coches.

El primero en cambiar a una estrategia a dos paradas fue Carlos Sainz, que hizo una parada lenta por un problema con la rueda delantera izquierda. Su compañero Nico Hülkenberg había abandonado previamente con una rotura de motor. Instantes después, en la vuelta 38, Kimi Räikkönen aprovechó el blistering de Daniel Ricciardo para arrebatarle la segunda plaza y romper el doblete de Red Bull.

En la vuelta 39, Sebastian Vettel adelantó a Lewis Hamilton en una de las pocas peleas en pista entre los dos favoritos al Mundial. Vettel salió mejor de la Curva 1. Le ganó el exterior en la Curva 2, lo que le permitió llegar a la frenada de la Curva 3 en la línea interior. El Ferrari frenó bien y dejó atrás al Mercedes, que se desesperaba por la radio. El estratega jefe de Mercedes le animaba a enfriar sus neumáticos para recuperar rendimiento.

Lewis Hamilton también cambió a una estrategia a dos paradsa. Entró en la vuelta 53 y montó un juego del compuesto superblando, que en teoría no era tan propenso a las ampollas como el blando. Salió quinto, justo a la estela de Daniel Ricciardo. Un giro más tarde, el australiano rompió el motor de su Red Bull y se quedó fuera de la carrera. Aparcó en un lateral de la pista y los comisarios pudieron intervenir sin necesidad de un coche de seguridad. Con su KO, Hamilton subió hasta la cuarta plaza.

A 10 vueltas del final, Max Verstappen lideraba la carrera con 4,0 segundos sobre Kimi Räikköne y 6,3 sobre Sebastian Vettel. Räikkönen había recortado tres segundos desde que adelantó a Daniel Ricciardo. Los tres coches del podio se disputaban la victoria y la gestión de los neumáticos sería determinante. Ferrari le dio luz verde a Räikkönen para atacar hasta el final.

Y en la vuelta 63, la debacle de Lewis Hamilton llegó a su punto álgido. El británico, que había liderado la carrera hasta el coche de seguridad virtual, abandonó con una pérdida de presión en la gasolina de su Mercedes. Aparcó a un lateral de la pista. El cero de Hamilton era una bendición para Vettel, que recuperaba el liderato en el Mundial de Pilotos.

Fernando Alonso sacó partido de los abandonos de Nico Hülkenberg, Valtteri Bottas, Daniel Ricciardo y Brendon Hartley para auparse hasta la zona de puntos, con adelantamientos en pista incluidos a los Sauber de Charles Leclerc y Marcus Ericsson. El asturiano aprovechó cada oportunidad que se le presentó y puntuó a pesar de empezar desde boxes.

Räikkönen y Vettel presionaron a Verstappen, pero sus esfuerzos fueron en balde. Max Verstappen ganó el GP de Austria en la casa de Red Bull.

Fuente: soymotor.com

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